Existen muchos mitos y los prejuicios en relación a la cata del vino, ... pero sólo los más entusiastas pueden experimentar sensaciones exquisitas si se deciden a combinar dos elementos que han sido rodeados siempre por leyenda y misterio: ¡Vino y chocolate!
Cuando los españoles llegaron en América, trajeron mucho vino con ellos. La gente indígena mezcló el vino con su cacao y, según historiadores; la bebida que resultaba era una gran sorpresa. Hace diez años, Felix Brunatto propuso la idea de una “ceremonia del chocolate” acompañada por el vino, resucitando la tradición Maya de hace más de 2500 años.
La idea fue recibida al principio entre cierto rechazo y algunos aplausos, pero hoy gana aceptación universal. Es sabido por muchos que la combinación, vino y cacao, refuerza a cada uno. Aunque hay una condición que se debe tener presente, ambos deben ser de primera calidad.
Una invitación a quienes gusten del vino y quieren descubrir la "magia del tercer sabor" es degustar primero un trozo de nuestro bocado y luego tomar un pequeño sorbo de vino mezclándolo con el bocado. La combinación del tanino del vino con la teobromina del cacao produce una increíble sinergia entre ambos ingredientes.
Es tan importante la buena calidad del bocado como la del vino, pero el tipo de vino debe obedecer a la experiencia personal que se desee obtener.
